Desde el Evangelio – Solemnidad de la Ascensión del Señor

Al concluir el tiempo pascual celebramos la Fiesta de la Ascensión del Señor. ¿Qué significa este hecho de la vida de Jesús? Él, al asumir nuestra condición humana nos reveló el sentido pleno de nuestra vida. Así lo vemos a lo largo del evangelio donde nos fue mostrando con su Palabra la verdad de quienes somos y el camino hacia dónde vamos. Ahora, con su Ascensión, nos revela ese término al que estamos llamados como hijos de Dios. Su Ascensión nos habla de que hemos sido creados como seres espirituales para una vida que no conoce lo definitivo de la muerte, somos peregrinos en este mundo con una vocación trascendente. En la Ascensión celebramos la certeza de esta realidad última que da sentido pleno a la vida y esperanza del hombre.

Ascension

En la persona de Cristo que vuelve junto al Padre, está la clave última de nuestra vida. Cuando él les anuncia ésta realidad a los discípulos, les dice: “Yo voy a prepararles un lugar”, uno de ellos, Tomás, le pregunta: “Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino? Jesús le respondió: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn. 14, 5). Su Ascensión es el fundamento de nuestra vocación trascendente y de nuestra esperanza. Ya no vuelve solo junto a su Padre que lo había enviado al mundo, sino como cabeza de un pueblo redimido y glorioso, llamado a participar de su misma vida.

En este momento Jesús les deja a los apóstoles, a modo de un mandato, la misión de predicar lo que han visto y recibido: “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 16-20). La misión no es una agregado a la vida del cristiano, sino la expresión madura de su fe: “Ay de mí, si no evangelizare” (1 Cor. 9, 16), es la conciencia misionera del apóstol, que marca y define la vida de la Iglesia. Ella existe para evangelizar. En este contexto de trasmitir un mensaje, la Iglesia quiere valorar el sentido de los medios de comunicación social, como esa presencia necesaria en la trasmisión de valores que elevan la dignidad de la personas y saben crear vínculos de encuentro. Mis saludos y oraciones a todos los que participan en los medios de comunicación.

Reciban de su obispo, junto a mi afecto y oraciones, mi bendición en el Señor.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz

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Fuente: www.arquisantafe.org.ar
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