Reflexión Cuaresmal – EL CIELO

cielo

“¡ Señor, nuestro Dios,
que admirable es tu Nombre
en toda la tierra. !” (Salm 8, 2 y 10)

En la Biblia el cielo puede ser el azul intenso que a la noche se llena de estrellas y también la morada de Dios en la que reune a sus elegidos.

Es que para la experiencia humana universal Dios se revela al hombre a través de su creación. La Biblia no conoce dos tipos de cielos, uno que sería material y el otro espiritual. Pero en el cielo visible descubre el misterio de Dios y de su obra. En visiones

poéticas y profundas (Neh 1,4, Dan 2,37) ve la realidad de nuestro mundo sometido a Dios y penetrado por su mirada.

En el lenguaje de Jesús el cielo es una palabra frecuente y es porque  piensa siempre en el Padre que está en los cielos (Mt 5,16-45;6,1-9) que está en lo secreto y ve en lo secreto (Mt 6,6.18). Para él es esa presencia paternal, invisible, que envuelve al mundo con su inagotable bondad.

Para que la presencia del Padre sea una realidad vino Jesús, para dar testiminio de lo que ha visto (Flp 3,20).

Los cristianos, que seguimos a Jesús nos esforzamos por seguir el camino que Él nos propone hacia la convivencia con Dios en la casa del Padre.

” Y corro en dirección a la meta, para alcanzar el premio del llamado celestial que Dios me ha hecho en Cristo Jesús.” ( Flp 3,4 )

” Al ver el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas  que has creado:
¿qué es el hombre para que pienses en él.
el ser humano para que lo cuides ? ”
( Salmo 8, 4-5 )



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